Su agricultura se debe a su posición en los márgenes del Po. La zona turística está alrededor de la Piazza Roma, donde hay un jardín público, y de donde parten otras dos calles comerciales, la Via Solferino y el Corso Mazzini, en honor al gran poeta milanés.
El santo patrono es San Homobono, y la festividad en la ciudad se celebra el 13 de noviembre.
En el siglo XVII, la ciudad tomó gran importancia por la proliferación de los luthiers, artesanos que producían, sobre todo, instrumentos de cuerda frotada. Famosa fue la familia Stradivari, que durante dos generaciones fabricó unos 2000 violines, de los que hoy solo quedan setecientos. La familia Guarneri fue también una excelente creadora de violines. Todo se debe a la moda que había en ese momento de construir los violines en pino. La escuela oficial de luthiers está en la plaza Marconi de la ciudad.